La mayor delegación de la historia de chilenos en competencia tuvo distintos desenlaces en sus carreras. Mientras Garafulic fue el mejor chileno en autos jamás visto en un Dakar, decepcionó el retiro de Gouet y “Chaleco” López.
Grandes expectativas había para la cita dakariana este año, pues se presentaban 26 pilotos nacionales a competir esta difícil prueba. Algunos de ellos con ganas de llegar a la meta, como los hermanos Prohens y el mismo “Chaleco” López que venía de una lesión; otro que intentó sorprender como Daniel Gouet que, a pesar de ir bien encaminado, sufrió en un río fundiendo el motor de su Honda 450 y un Ignacio Casale recolectando records al terminar un Dakar en tres categorías distintas: camiones, motos y quads. El próximo año va por los autos.
Este último, sumado al BMW de Boris Garafulic fueron los mejores representantes de Chile. Mientras que el ingeniero comercial de los autos llegó en el lugar 12° de la general, incluso llegando 8° en la 11° etapa y top ten en dos etapas más. Fue uno de los más regulares y la mayoría de las veces llegó en la misma posición en la que salía y si eso sufría variaciones, por lo general era para seguir escalando puestos.
En tanto, el joven Ignacio Casale se mantuvo siempre acechando a los líderes indiscutidos en quads, los hermanos Patronelli y Tomás Maffei, todos argentinos. Con menor experiencia que sus los tres primeros lugares el chileno se las arregló para terminar cuarto, cumpliendo con una de sus metas que además de terminar era estar entre los cinco mejores de la prueba.